Barcelona y Andorra
El aumento de pómulos es una intervención estética que busca mejorar la forma y el volumen de la zona media del rostro. A través de esta cirugía, es posible realzar los rasgos faciales, recuperar el contorno perdido por el envejecimiento o simplemente equilibrar las proporciones naturales del rostro. Es una opción ideal tanto para quienes desean una mejora estética sutil como para aquellos que presentan asimetrías faciales o estructuras poco proyectadas.
En nuestra clínica, el Dr. García Paricio evalúa de manera individualizada cada caso, teniendo en cuenta factores como la estructura ósea, la calidad de los tejidos y los objetivos del paciente. Gracias a un enfoque basado en la armonía facial, se selecciona la técnica más adecuada para lograr un resultado estético refinado, natural y acorde a la fisonomía de cada persona. El aumento de pómulos no solo mejora el aspecto general del rostro, sino que también aporta luminosidad, firmeza y una expresión más descansada y juvenil.
La cirugía de aumento de pómulos en nuestra clínica se basa en la combinación de técnica, experiencia y una mirada artística. Bajo la dirección del Dr. García Paricio, nuestros tratamientos se adaptan minuciosamente a la estructura facial de cada persona. Empleamos métodos quirúrgicos avanzados que permiten redefinir el contorno medio del rostro sin rigidez ni artificialidad.
Este enfoque preciso y equilibrado evita sobrecorrecciones, prioriza la naturalidad y respeta las proporciones individuales. Además, trabajamos con materiales y técnicas de última generación, garantizando resultados seguros, duraderos y acordes a tus expectativas. Ya sea para un reposicionamiento de pómulos, un aumento con injerto graso o la corrección de un volumen excesivo, nuestro objetivo es siempre lograr una mejora sutil, sofisticada y fiel a tu identidad.
Antes de la cirugía de pómulos, se lleva a cabo una consulta personalizada donde se analizan tus facciones, expectativas y antecedentes médicos. Se realiza un estudio fotográfico y, si es necesario, pruebas preoperatorias. El Dr. García Paricio explicará detalladamente las opciones disponibles (implantes, injerto de grasa, reposicionamiento), así como los cuidados previos, como evitar anticoagulantes y mantener la piel en buen estado. Esta fase es clave para garantizar que la operación estética de pómulos se adapte a tus necesidades y se desarrolle con total seguridad.
La operación de pómulos puede realizarse mediante diferentes técnicas, cada una adaptada al tipo de resultado deseado:
Se realiza mediante pequeñas incisiones en la parte interna de la boca (zona intraoral), lo que permite que no queden cicatrices visibles en la piel. A través de estas incisiones se colocan implantes de silicona específicamente diseñados para adaptarse a la anatomía de los pómulos. Esta opción es ideal para quienes desean una proyección más marcada y definida, aportando equilibrio al rostro y realzando el tercio medio facial. Una opción consolidada dentro de la cirugía de aumento de pómulos.
Consiste en la extracción de grasa del propio paciente, normalmente de zonas como el abdomen o los muslos. Posteriormente, se procesa y purifica para inyectarla con precisión en la región malar. Esta técnica permite no solo mejorar el volumen, sino también mejorar la calidad de la piel gracias a las propiedades regenerativas de la grasa. Es una alternativa menos invasiva, con resultados más suaves y naturales, dentro de las técnicas modernas de aumento de pómulos con cirugía.
Indicado principalmente en casos de envejecimiento facial o flacidez en la zona media. Esta técnica quirúrgica no solo aporta volumen, sino que recoloca los tejidos blandos caídos, restaurando la firmeza y la juventud del rostro. Es frecuente en combinación con otras intervenciones como el lifting facial, y se considera una forma de cirugía estética para redefinir y reposicionar los pómulos sin añadir volumen artificial.
Pensada para pacientes con una estructura ósea malar muy prominente que desean suavizar sus rasgos. La intervención puede implicar una remodelación ósea parcial o la reducción de tejidos blandos, siempre con un enfoque mínimamente invasivo y respetando la simetría facial. El objetivo es suavizar la expresión sin alterar la esencia del rostro. Esta operación de pómulos está indicada para quienes buscan una apariencia más armónica y menos angulosa.
La intervención suele durar entre 60 y 90 minutos y se realiza con anestesia local y sedación o anestesia general, según el caso. Todas las modalidades se enmarcan dentro de la cirugía estética de pómulos, diseñada para personalizar y embellecer el contorno facial.
La recuperación tras un aumento de pómulos es generalmente rápida. Puede haber leve inflamación y molestias durante los primeros días, fácilmente controlables con medicación. Se recomienda reposo relativo las primeras 48 horas y evitar esfuerzos o gestos faciales amplios durante una semana.
En caso de implantes en pómulos, los puntos internos se reabsorben y no dejan cicatriz visible. Los resultados comienzan a apreciarse pasados unos días, siendo estables y naturales a medida que la inflamación cede. Los cuidados postoperatorios permiten una integración progresiva del volumen añadido y aseguran que la operación estética de pómulos cumpla su propósito con resultados armónicos y seguros.
Aumento de pómulos
Los resultados con implantes son permanentes, mientras que el lipofilling puede requerir retoques con el tiempo, ya que parte de la grasa reabsorbida por el cuerpo es natural. En ambos casos, el efecto es duradero y estable.
No. Las incisiones se realizan habitualmente por dentro de la boca, por lo que no quedan cicatrices visibles en el rostro. En técnicas con injerto de grasa, las incisiones son mínimas y casi imperceptibles.
Las molestias postoperatorias suelen ser leves y bien controladas con analgésicos suaves. La inflamación y sensibilidad en la zona son normales los primeros días, pero disminuyen rápidamente.
Sí. Es frecuente combinar esta cirugía con lifting facial, blefaroplastia o rinoplastia para un rejuvenecimiento global y armónico del rostro. Se evalúa siempre de forma individual.
No. Además del aumento, también se puede realizar una reducción o reposicionamiento de los pómulos para suavizar rasgos o corregir desproporciones.
Generalmente entre 5 y 7 días después de la intervención se puede retomar una vida laboral y social con normalidad, aunque se aconseja evitar actividad física intensa durante al menos 2 semanas.
Es necesario realizar una valoración médica para analizar tus rasgos, expectativas y antecedentes. Personas con pómulos poco definidos, pérdida de volumen por edad o desequilibrio facial son buenos candidatos.