Barcelona y Andorra
La eliminación de papada es un procedimiento estético cada vez más demandado por quienes desean afinar el rostro, eliminar el efecto de doble mentón y lograr una apariencia más juvenil. Ya sea causada por la genética, el paso del tiempo o el aumento de peso, la papada puede alterar la armonía facial. En la clínica del Dr. García Paricio, abordamos este problema con técnicas personalizadas que garantizan resultados naturales y proporcionales al rostro de cada paciente.
Antes de proceder con la cirugía para eliminar la papada, se realiza una valoración médica completa para identificar la causa del exceso de tejido (grasa, piel o ambos) y determinar la técnica más adecuada. El paciente recibirá recomendaciones sobre hidratación, alimentación, suspensión de ciertos medicamentos y hábitos como el tabaco, con el objetivo de optimizar la recuperación y los resultados del tratamiento.
La intervención para la reducción de papada puede realizarse mediante liposucción cervical, cirugía mínimamente invasiva o técnicas combinadas con lifting facial o tensado de cuello, dependiendo del caso. El procedimiento se realiza generalmente bajo anestesia local con sedación, tiene una duración aproximada de 1 a 2 horas y no deja cicatrices visibles. Se trata de una operación para papada segura y eficaz que redefine el contorno mandibular.
Tras la operación de papada, es normal experimentar leve inflamación o moratones en la zona tratada. Se recomienda el uso de una mentonera compresiva durante los primeros días y evitar esfuerzos físicos intensos. La mayoría de los pacientes pueden retomar su rutina habitual en menos de una semana. Los resultados son visibles progresivamente y se consolidan a lo largo de los siguientes 2 a 3 meses, mostrando un rostro más definido y estilizado.
Eliminación de papada
No siempre. Existen alternativas no quirúrgicas como tratamientos de radiofrecuencia o enzimas, pero en casos de flacidez o grasa acumulada más significativa, la cirugía ofrece resultados más efectivos y duraderos.
Las incisiones son mínimas y se realizan en zonas discretas como debajo del mentón, por lo que las cicatrices resultan prácticamente invisibles.
Si se mantiene un estilo de vida saludable, los resultados son estables a largo plazo. La papada eliminada quirúrgicamente no suele regenerarse.
Sí. Muchos procedimientos incluyen una mejora del ángulo cervicofacial y tensado de la piel del cuello, lo que aporta mayor armonía al perfil.