DR Garcia Paricio
Cirugía PLÁSTICA PERSONALIZADA

Reduccion de mama

Barcelona y Andorra

La reducción de mama o mamoplastia de reducción, es un procedimiento para eliminar el exceso de grasa mamaria, tejido glandular y piel para lograr un tamaño de mama proporcional a su cuerpo.
Reduce el volumen mamario con naturalidad

Se conoce como hipertrofia mamaria al aumento del tamaño de los senos siempre por encima de lo considerado normal. Este tamaño desproporcionadamente elevado de los senos provoca complejos, alteraciones en el comportamiento de las pacientes, que puede llegar a condicionar su forma de vida y su manera de relacionarse y, en fases avanzadas, problemas cutáneos debidos a la maceración de la piel.

Además, puede producir dolores de espalda e incluso alteraciones de la columna vertebral. Para evitar este tipo de situaciones se lleva a cabo una reducción de mamas (o mamoplastia reductora) que consiste en la modificación del tamaño y la forma de las mamas acorde a las características físicas y preferencias de la paciente.

 

Tipologia

Reducción/elevación con autoprótesis

Ingreso en clínica

24h

Duración

3h-4h

Recuperación

3 semanas

Preparación

Antes de iniciar una intervención, el cirujano realizará una exploración de las mamas con el fin de analizar la forma y el volumen, y de esta manera ofrecer la técnica más apropiada para cada caso.

Entre otras consultas que el cirujano hará a la paciente, es muy importante tener en cuenta la medicación actual que se está tomando y si es una paciente fumadora (ya que el tabaco puede afectar de manera negativa durante la fase de cicatrización).

Intervención

El objetivo principal de este tratamiento es elevar la areola/pezón al mismo tiempo que se reduce el volumen de la mama y consiguiendo el volumen y la forma deseada con unas cicatrices lo más desapercibidas posible. Existen muchas técnicas pero la elección final dependerá del diagnóstico en la fase previa. En este sentido, se tiene en cuenta desde la altura del pezón respecto al surco submamario hasta la separación que existe entre una mama y la otra. Según estos parámetros, las cicatrices pueden ser de diferente tipo: una cicatriz alrededor del complejo areola-pezón; una cicatriz como la anterior s una cicatriz vertical desde la areola hasta el pliegue submamario; las dos anteriores s un cicatriz curva en el surco submamario, quedando una cicatriz en forma de T invertida o “ancla” que recorrería dicho surco en mayor o menor medida. En cualquier caso, la cicatriz será una línea muy fina que quedará disimulada perfectamente en el pliegue submamario.

 

El Dr Daniel García Paricio realiza lo que denomina la técnica de la “autoprótesis” que consiste en utilizar el propio tejido interno de la paciente para rellenar la parte superior de la mama y del escote ( que en este tipo de pacientes está claramente disminuido) y garantizar el resultado satisfactorio durante más tiempo.

El Dr García Paricio a diseñado a lolargo de los años la  técnica del "corchete" dérmico o "dermal bracket technique" que consiste en general una tira de dermis en el lateral de la mama para fijar su extremo, como un corchete, en la parte interna, de manera que actúa como un anclaje redondeando y estabilizando la forma de la mama. Esta maniobra se suele acompañar siempre de una liposucción del lateral de la mama o "cola" de la mama para estrechar su base y alargar el torso visualmente.

Reducción de mama

Post-Operación

Tras la intervención, se sellan las heridas con unas tiras de material hipoalérgico que estabilizan la forma de la mama y que aislará la zona operada de los agentes externos durante la primera semana. Colocamos nuestro sujetador específico para este tipo de intervenciones, que se llevará aproximadamente entre 2 semanas y 1 mes.

Puede presentar algunos signos como hematomas o inflamación, pequeñas tiranteces y molestias en el movimiento de los brazos. El cirujano ofrecerá un tratamiento a medida para aliviar estos signos/síntomas.

Durante la fase de post-operación el Dr García Paricio le informará sobre las precauciones y curas que se deben llevar a cabo. El ejercicio físico suave se podrá iniciar a los 15 días e ir al gimnasio al 1 mes de la intervención.

Preguntas Frecuentes

Reduccion de mama

  • Mamoplastia vertical: La cicatriz se sitúa alrededor de la areola, además de una cicatriz vertical desde la parte inferior de la areola hasta el pliegue submamario.
  • Mamoplastia en “T” invertida o “ancla”: Se añade una cicatriz curva a la vertical anteriormente descrita. Ésta se adapta perfectamente al propio pliegue submamario de la paciente y se minimizará. De esta manera se garantiza un tamaño de cicatriz mínimo e imprescindible.
  • Mamoplastia mediante liposucción: Son escasos los casos en que se puede hacer esta intervención. No deja los pechos con firmeza, pero disminuye considerablemente el volumen.
  • En mamas en las que el complejo areola-pezón esté muy bajo puede ser necesario injertarlo en vez de trasladarlo a su nueva posición de manera íntegra. Esta maniobra evita posibles sufrimientos de la piel del complejo que son difíciles de reparar. Los injertos de areola-pezón pueden dar un resultado estético muy próximo al de una areola normal y en especial el areolas claras. El equipo médico le dirá de antemano si se realizarán esta técnica, generalmente, pero existen ocasiones en las que se debe tomar esa decisión ya iniciada la cirugía. En nuestras series de cirugías de reducción mamaria hemos tenido realizar la técnica del injerto de areola-pezón en un 5% de los casos. Existe una relación directa con el tamaño de la mama y con el tabaquismo.

En caso de padecer alguna enfermedad que pueda interferir con el proceso quirúrgico o la anestesia se desaconsejaría la intervención. Es imprescindible realizar un estudio mamario previo con mamografía así como una exploración médica completa.

La mamoplastia de reducción podría estar contraindicada en aquellas personas consideradas grandes fumadoras, ya que el tabaco perjudica la circulación capilar y consecuentemente la cicatrización.

Como cualquier intervención quirúrgica, los riesgos pueden ser hemorragias, infección y complicaciones relativas a la anestesia. En cuanto a la mamoplastia de reducción, aunque el índice de complicaciones de estas intervenciones es bajo, los principales riesgos son:

 

  • Disminución en la sensibilidad del pezón y de la piel de los senos, que puede ser temporal o permanente.
  • La cicatriz. Aunque en la mayoría de los casos tiene una apariencia satisfactoria, a veces se necesita cirugía correctiva u otros tratamientos como láser o despigmentación.
  • La abertura de suturas, siendo el punto más delicado el de cruce de las dos ramas de la “T”. En esto influye mucho la tensión acumulada por el proceso inflamatorio y las características metabólicas de la paciente.
  • Pequeñas diferencias de tamaño, forma y situación de senos y pezones que en un número muy reducido de casos requieren una nueva intervención.
  • Sufrimiento de la piel que puede afectar a areola (sobretodo si la mama estaba muy caída inicialmente) y en otras zonas de la mama en las que exista máxima tensión (como la confluencia de la cicatriz vertical con la horizontal).

Existe el temor generalizado a la retirada de suturas en intervenciones de estas características.

La evolución en la fabricación de las suturas y en las técnicas quirúrgicas han eliminado la necesidad de la retirada de suturas. Puntualmente se retiran algunos puntos estratégicos, pero siempre en número muy reducido (5-6 puntos por mama).

Mientras las cicatrices no estén del todo curadas, mejor no dormir boca abajo. Además deberá dormir con sujetador durante el periodo en que se usa como vendaje.

La paciente podrá tener movilidad normal a partir del día siguiente, pero no deberá realizar determinados esfuerzos o gestos, como por ejemplo peinarse, hasta que pasen unos días. Lo que sí queda restringido por la intervención es todo tipo de esfuerzo que repercuta directamente en el pecho. Por tanto levantar pesos, cargar maletas o coger un niño en brazos son ejemplos de acciones no recomendables hasta que la cicatrización se haya completado.

Al tener que desplazar la areola-pezón a cierta distancia de su ubicación inicial, se deben desconectar parcialmente lo conductos galactóforos, lo que puede provocar una reducción de la posibilidad de lactar. Si esto no sucede, la lactancia se llevará a cabo sin ningún tipo de problema.

La paciente podrá depilarse a la semana de la intervención.

Aunque las cicatrices se disimulan mucho y quedan perfectamente ocultas con el sujetador más pequeño, nunca desaparecerán por completo. Para que el sol no afecte o perjudique la cicatriz, deberá pasar al menos un año.

Los drenajes linfáticos le serán prescritos para empezar a la primera semana de la intervención. Los puede realizar en nuestra clínica o buscar un centro acreditado; pero lo fundamental es que los realice. Se recomiendan de 8 a 10 sesiones (2 a la semana). Este tipo de drenajes hará que el proceso de curación se acelere, disminuyendo las molestias y la necesidad de calmantes. Hasta que las heridas no estén completamente cerradas (unos 15 días) no es recomendable utilizar en las sesiones de drenajes aceites ni cremas muy fluidas.

La fiabilidad de las mamografías es la misma. Deberá seguir la frecuencia habitual que le marque su ginecólogo.

Depende del tipo de trabajo que realice. Si el trabajo es de despacho o similar, podrá incorporarse a los 10 días después de la intervención. Para trabajos que exigen movimientos o esfuerzos que afectan al pecho es conveniente esperar que pasen de 15-20 días.