Barcelona y Andorra
El envejecimiento, los cambios hormonales y la pérdida de peso pueden afectar la turgencia y el aspecto de los labios mayores, haciéndolos lucir planos, flácidos o deshidratados. El lipofilling de labios mayores es un procedimiento de rejuvenecimiento íntimo que utiliza grasa autóloga del propio cuerpo para restaurar el volumen perdido, recuperar la protección natural de la zona vulvar y mejorar la estética genital de forma segura y duradera.
Este tratamiento no solo tiene un impacto visual positivo, sino que también mejora la sensación de comodidad, especialmente en mujeres que notan fricción, sequedad o hipersensibilidad por la falta de cobertura natural en la región genital.
Beneficios destacados
Antes de realizar el lipofilling genital, el Dr. García Paricio lleva a cabo una valoración personalizada:
Recomendaciones preoperatorias:
El procedimiento de lipofilling de labios mayores se realiza bajo anestesia local con sedación, de forma ambulatoria. Tiene una duración aproximada de 60 a 90 minutos.
Fases del tratamiento:
Las incisiones son mínimas, no dejan cicatrices visibles y la grasa se integra de forma natural en el tejido receptor. El objetivo es un resultado proporcionado, estético y funcional.
Tras la intervención, se recomienda reposo relativo durante 48-72 horas. La paciente podrá volver a su rutina diaria entre 3 y 5 días después del procedimiento.
Cuidados recomendados:
La inflamación puede durar entre 7 y 15 días. Parte de la grasa se reabsorbe naturalmente, pero el volumen definitivo se mantiene estable una vez asentado, a partir de la cuarta o sexta semana.
Lipofilling de labios mayores
Sí. Al tratarse de grasa autóloga, la integración en el tejido es natural y progresiva, con resultados discretos y armoniosos.
Por supuesto. Es habitual combinarlo con labioplastia o tensado vaginal láser para un rejuvenecimiento integral.
Una pequeña parte sí, por eso se infiltra un poco más de lo necesario. El volumen final se estabiliza entre la 4.ª y 6.ª semana.
No. Se realiza con sedación y anestesia local. El postoperatorio implica molestias leves que se controlan con analgésicos.
Es un tratamiento duradero. Si se mantiene un estilo de vida saludable, el volumen se conserva durante años.