AUMENTO/ELEVACIÓN DE GLÚTEOS CON GRASA PROPIA.
El aumento/elevación de los glúteos es el tratamiento más popular de los últimos años. Se pueso de moda en el año 2015 en Brasil y un año después, más de 320.000 mujeres ya que se habían realizado lo que hoy se conoce como “Brazilian Butt”. Una intervención que permite aumentar y elevar la zona glútea de una manera inmediata y permanente, pudiendo cumplir así con el canon de belleza para las mujeres del siglo XXI.
Para aumentar la zona glútea se conocen diferentes técnicas, como por ejemplo el uso de implantes de silicona. Sin embargo, el Dr. García Paricio, del mismo modo que ocurre con otros tratamientos de cirugía plástica, se basa en el “método brasileño” que consiste en utilizar la grasa de la propia paciente. Grasa transferida desde otras zonas del cuerpo que garantiza un resultado más natural y evita las complicaciones derivadas de la colocación de implantes de silicona en la zona glútea.
El cirujano plástico realizará un estudio previo de la paciente para conocer sus condiciones médicas antes de la intervención. Teniendo en cuenta que se trabajará con la propia grasa de la paciente, el doctor analizará previamente las zonas dónde se realizará una liposucción para retirar esta grasa: la zona abdominal, caderas o muslos. La calidad de la piel será la clave en este análisis ya que no deja de tratarse de una liposucción y, por lo tanto, el tipo de piel condicionará el resultado estético de la zona de donde se obtiene la grasa, que también debe mejorar como punto de partida.
Cabe destacar que en todo momento se buscará el equilibrio y se recomendará a la paciente la mejor opción, de acuerdo a sus objetivos y posibilidades. Nuestra visión sobre la estética es clara y no recomendamos hipercorrecciones estéticas aunque esa pauta se haya hecho predominante en las redes sociales.
El aumento de glúteos con grasa propia es un tratamiento dual, lo que significa que mejoran no sólo los glúteos sino también aquellas zonas de las que se extrae la grasa.
Para este tipo de intervención se procederá con una anestesia general superficial ya que la paciente permanecerá algunas horas en quirófano dada la laboriosidad del proceso de extracción, lavado y centrifugado de la grasa.
Lo primero que se realizará es la extracción de la grasa corporal de las zonas que anteriormente se han señalado con mayor acumulación. La técnica utilizada será la lipoescultura de baja presión con técnica convencional o bien VASERlipo. Esta grasa deberá depurarse y prepararse para la transferencia.
El siguiente paso consistirá en la inyección de grasa en la zona glútea mediante cánulas de pequeño diámetro y diferentes formas. Es muy importante el diseño previo del nuevo glúteo ya que la zona glútea será la receptora de esta grasa. El aumento de volumen en las zonas diseñadas será inmediato. La cantidad de grasa a infiltrar varía en función de las preferencias estéticas y de los depósitos de grasa de la paciente. En todo caso no se suelen infiltrar menos de 500cc de grasa procesada por lado.
Generalmente el paciente permanecerá 1 noche en la clínica. Se utilizan unas fajas especialmente diseñadas para esta técnica que mantienen la grasa uniformemente depositada en el glúteo.
Se recomienda no someter a presión esta zona durante 1 semana, que es el tiempo en el que el tejido adiposo se vuelve viable en otro territorio diferente del origen (injerto). Recomendamos el uso de un cojín médico para facilitar el sentarse y minimizar la presión, aunque los cambios posturales frecuentes se han demostrado eficaces para disminuir la presión sobre la zona en la que se ha inyectado la grasa.
Asimismo, será de suma importancia el cumplimiento del tratamiento que será recetado por parte del doctor para evitar las posibles incomodidades y complicaciones propias de cualquier post operatorio.
El resultado ha satisfecho a todas nuestras pacientes por su naturalidad, inmediatez (en un mes se observan perfectamente los resultados) y la posibilidad de esculpir y mejorar las zonas del cuerpo de las que se obtiene la propia grasa. La grasa injertada inicialmente tiene un porcentaje de reabsorción, lo que significa que se perderá una cantidad variable de la misma y que depende de muchos factores. El Dr García Paricio siempre le comentará la posibilidad de un “recordatorio” o nuevo injerto, pero de menor cantidad, en un plazo de 6-8 meses para estabilizar el resultado. Este microinjerto se podrá realizar bajo sedació o anestesia local y no requerirá ingreso.