Barcelona y Andorra
Las patas de gallo son esas arrugas finas que aparecen en el contorno externo de los ojos, producto del paso del tiempo, la gesticulación constante y la pérdida de colágeno. Aunque son señales naturales del envejecimiento, muchas personas desean suavizarlas para mantener una expresión descansada y juvenil.
El tratamiento con bótox para patas de gallo es la solución más eficaz, rápida y segura para reducir estas líneas de expresión sin necesidad de cirugía. Mediante microinyecciones de toxina botulínica tipo A, se relaja el músculo orbicular, responsable de estas arrugas, permitiendo que la piel se alise y la mirada recupere frescura.
Esta técnica es muy demandada tanto por mujeres como por hombres que buscan eliminar patas de gallo sin perder la naturalidad del rostro.
El procedimiento no requiere pruebas médicas previas ni preparación compleja, pero en la clínica del Dr. García Paricio seguimos un protocolo riguroso para garantizar seguridad y personalización:
Además, informamos al paciente sobre todo el proceso, sus efectos y los cuidados posteriores, fomentando así una relación de confianza y transparencia.
El tratamiento de arrugas en los ojos con bótox se realiza en consulta, no requiere anestesia general ni tiempo de recuperación. El procedimiento tiene una duración de unos 15-20 minutos y consta de los siguientes pasos:
El bótox en Barcelona que aplicamos en nuestra clínica es de alta calidad, aprobado por la Agencia Española de Medicamentos, garantizando seguridad y resultados predecibles. La técnica se adapta a cada tipo de rostro, evitando el efecto de “rostro congelado” que tanto temen algunas pacientes.
Tras el tratamiento, se puede retomar la rutina diaria de forma inmediata. No obstante, recomendamos:
Los efectos comienzan a notarse a partir del tercer día y alcanzan su punto óptimo entre el 7º y 10º día. La duración media es de 4 a 6 meses, aunque algunos pacientes pueden extender sus resultados hasta 8 meses.
Repetir el tratamiento de forma periódica no solo mantiene el efecto, sino que previene la profundización de las arrugas.
Eliminar patas de gallo
No. Las agujas son extremadamente finas y la molestia es mínima. En algunos casos se aplica anestesia tópica.
Los efectos comienzan a notarse a partir del tercer día, siendo visibles al 100% entre el séptimo y décimo día.
Sí. En manos expertas como el Dr. García Paricio, el bótox suaviza las arrugas manteniendo la expresividad del rostro.
Sí. Es común combinarlo con ácido hialurónico en el surco nasogeniano o con tratamientos para el entrecejo y la frente.
Las arrugas volverán a aparecer progresivamente, pero no se agravarán. La piel simplemente retomará su estado previo.