Barcelona y Andorra
Recupera la forma natural de la oreja con una cirugía que combina precisión técnica y sensibilidad estética.
La reconstrucción auricular es una intervención que permite restaurar parcial o totalmente la estructura de la oreja, ya sea por causas congénitas (como la microtia), traumatismos, quemaduras o secuelas quirúrgicas. En la clínica del Dr. García Paricio abordamos esta cirugía con un enfoque altamente personalizado, que busca reintegrar la oreja en la armonía del rostro sin renunciar a la naturalidad.
En otros caos se trata de una malformación conocida como “prominauris” localizada en el cartílago de la oreja y que se debe principalmente a una falta de pliegue en la zona del “antehelix”.
Esto conlleva un oreja sin forma, totalmente plana. Aunque existirán diferentes grados.
También puede darse el caso de un excesivo desarrollo del cartílago en su unión con el cráneo, lo que provoca el efecto de orejas demasiado separadas de la cabeza. Ese cartílago se llama “Concae”
¿Qué técnica utilizamos en el equipo para dar solución a estos problemas y sus variantes? La otoplastia.
La evaluación inicial es clave. Se estudia el grado de afectación auricular, el estado de la piel, la simetría con la otra oreja y el historial médico del paciente. En casos complejos, se puede requerir imagen 3D para planificar la forma final de la oreja.
También se valora el uso de cartílago autólogo (de la costilla) o prótesis específicas, según el caso. Recibirás pautas claras sobre cuidados previos, higiene de la zona y preparación general para garantizar seguridad y buenos resultados quirúrgicos.
La reconstrucción puede realizarse en una o varias fases, en función de la técnica utilizada y la complejidad del caso. En la mayoría de los casos, se realiza bajo anestesia general.
Cuando se utiliza cartílago costal, se esculpe para recrear la forma anatómica de la oreja y se implanta bajo la piel. En reconstrucciones más superficiales, pueden emplearse colgajos o materiales biocompatibles. La duración del procedimiento oscila entre 2 y 5 horas.
El objetivo es recrear una oreja proporcionada, simétrica y estable en el tiempo, respetando la expresión y anatomía facial.
La recuperación requiere vigilancia cuidadosa de la cicatrización. En los primeros días es normal notar inflamación o sensibilidad. La zona debe mantenerse limpia y protegida, y puede ser necesario utilizar un vendaje específico.
El seguimiento postoperatorio es fundamental para asegurar una correcta integración del injerto o prótesis. El resultado mejora progresivamente, y en la mayoría de los casos, se logra una forma auricular armónica y estable.