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Reconstrucción de mama latissimus dorsi: solución natural y segura con tejido propio
La reconstrucción de mama latissimus dorsi es una técnica reconstructiva que utiliza tejido autólogo (de la propia paciente) procedente de la espalda. Es especialmente útil cuando otros métodos, como los implantes, no son viables o cuando se busca un resultado natural sin necesidad de prótesis.
Este procedimiento emplea un colgajo miocutáneo que incluye piel, grasa y el músculo dorsal ancho (latissimus dorsi), el cual se traslada al pecho mediante un tunelado por la axila. Gracias a la textura y cantidad de tejido disponible, se puede reconstruir una mama armoniosa, con buena forma y tacto muy similar al natural
Antes de proceder a una reconstrucción de mama con colgajo latissimus dorsi, se lleva a cabo una valoración exhaustiva de:
Durante la consulta, el Dr. García Paricio explicará los beneficios y limitaciones de esta técnica, así como las expectativas realistas del resultado. La comunicación y confianza en esta etapa son clave para el éxito del tratamiento.
La paciente se coloca en posición lateral para facilitar el acceso a la zona dorsal. Se realiza la disección del colgajo que incluye piel, grasa y músculo del latissimus dorsi, cuidando la vascularización para mantenerlo "vivo". Este colgajo se traslada por debajo de la piel hasta el tórax anterior, donde se modela para formar la nueva mama.
En muchos casos, la cantidad de tejido permite una reconstrucción sin necesidad de implantes. Si el volumen no es suficiente, se puede combinar con una prótesis mamaria. Además, en el mismo acto quirúrgico se puede realizar una mastectomía terapa terap\u00eutica o preventiva, de forma que la paciente no experimenta la ausencia de mama en ningún momento.
Si es necesario, se actúa sobre la mama contralateral para lograr simetría. La duración de la intervención es de aproximadamente 3-4 horas y requiere ingreso hospitalario de unos 3-5 días.
El colgajo latissimus dorsi es considerado pediculado, lo que significa que mantiene su irrigación, reduciendo riesgos de necrosis y mejorando la integración del tejido. La zona donante (espalda) dejará una cicatriz horizontal que con el tiempo se vuelve discreta y bien tolerada.
El postoperatorio incluye:
La mama reconstruida evoluciona muy favorablemente con el paso de las semanas, ganando movilidad, tacto y coloración natural. Si no se ha colocado implante, el resultado suele ser aún más orgánico y menos propenso a complicaciones a largo plazo.
La reconstrucción de areola y pezón se deja para una fase posterior, una vez el tejido se ha estabilizado y se ha alcanzado la simetría deseada.
Reconstrucción de mama (LATISSIMUS DORSI)
Sí, es una de las mejores opciones en pacientes con daño tisular por radioterapia, ya que aporta tejido sano y bien vascularizado.
En la mayoría de casos, no hay afectación significativa. El cuerpo compensa con otros músculos y la mayoría de actividades cotidianas no se ven alteradas.
Dependiendo del volumen disponible en la espalda, es posible reconstruir sin implantes. El Dr. García Paricio valorará esta opción según el caso.
Se recomienda reposo relativo durante las primeras 4-6 semanas. La reincorporación a actividades normales puede darse progresivamente a partir de la segunda semana.
Sí, en muchos casos se puede hacer la extirpación del tejido mamario y la reconstrucción con colgajo en la misma cirugía.