DR Garcia Paricio
Cirugía PLÁSTICA PERSONALIZADA

Aumento de pecho con implantes y «sujetador» interno

El aumento de senos, la cirugía estética más común , es popular tanto entre mujeres jóvenes como mayores. Dedicamos tiempo a conocer a nuestras pacientes y trabajar con ellas de forma personalizada.
Restaura la confianza en ti con un aumento de mama natural

Es, sin duda, una de las intervenciones más solicitadas por mujeres que están descontentas con el volumen y forma de su pecho debido a la falta de armonía en relación con su cuerpo. El Dr. Daniel Garcia Paricio recomienda este tipo de intervención (mamoplastia de aumento o volumetrización mamaria) a aquellas pacientes que quieran aumentar e igualar el tamaño de ambos senos o que quieran volver a tener el volumen natural que tenían antes de sus embarazos, de una pérdida de peso o, simplemente, debido al paso de los años.

El Dr García Paricio ha diseñado con los años un procedimiento de aumento mamario enfocado a mantener la posición del implante, y, por tanto, la forma de la mama, lo más estable posible a lo largo de los años. Es lo que se conoce como el aumento de mama con “sujetador interno” o el sujetador músculo-fascial. Se trataría de emular el aro de un sujetador con los tejidos internos de la paciente. El Dr García Paricio es invitado regularmente para mostrar esta técnica a la comunidad científica en cursos y congresos y cirujanos plásticos de todo el mundo acuden a su quirófano para aprenderla.

Técnica de aumento de pecho única en europa, de manos del dr. Garcia Paricio

Una valoración personalizada es fundamental en cirugía corporal. En la consulta, discutiremos tus objetivos, evaluaremos tu caso particular y te explicaremos detalladamente las opciones quirúrgicas más adecuadas para lograr los mejores resultados posibles.

Tipologia

Implantes de gel de silicona o Poliuretano

Ingreso en clínica

0h-24h

Duración

1h30m-2h

Recuperación

2-3 semanas

Antes y Después de Aumento de pecho con implantes y "sujetador" interno

Antes
Después

Preparación

En esta fase previa el Dr Daniel García Paricio elegirá el tipo de prótesis y su tamaño junto a los deseos de la paciente. La exploración de los tejidos (músculo, grasa y piel) y de la forma de tórax y mamas. La revisión de los hábitos cotidianos de la paciente (deporte, exposición al sol, hidratación, tabaquismo, etc) son imprescindibles.

En función de toda esa información se decide una vía de abordaje (a través de que incisión se colocará el implante), el tipo de implante (fabricante, redondo, anatómico, cohesividad del su gel de silicona, etc) y sus dimensiones / volumen (altura, anchura y proyección). 

El Dr. García Paricio valorará toda la información previa y, además, puede estar indicada una simulación mediante la que la paciente puede hacerse una idea muy aproximada de cuál será el volumen de su pecho tras la intervención. Los simuladores que utilizamos van desde unos “medidores” que se van probando como cuando una paciente va a comprar ropa interior, hasta un software que digitaliza en 3D la figura de la paciente y simula un aumento de mama con cientos de diferentes implantes.

Marcaje previo a la técnica del «sujetador interno» desarrolada por el Dr García Paricio

Estudio previo desarrollado por el Dr García Paricio en aumentos de mama

Intervención

Se llevará a cabo con una anestesia general sin intubación y con o sin ingreso en función de las preferencias de la paciente.

Nuestro equipo utiliza actualmente 3 vías de abordaje por considerarlas las ideales para aumentar, simetrizar y armonizar el pecho. Se trata de la vía axilar, la areolar y la submamaria.

vía submamaria

Mamoplastia via submamaria

La principal es la vía submamaria

La incisión queda oculta en el pliegue inferior de la mama y tiene unos 3,5cm. No es necesario, generalmente, tener que interactuar con la glándula mamaria por lo que se minimiza el riesgo de contaminación del implante además de conservar la capacidad de lactancia al 100%.

vía areolar

mamoplastia via areolar

La vía areolar consta de una incisión semicircular no completa a nivel del polo inferior de la areola, y a 2 mm por dentro de ella. Está técnica nos obliga a atravesar la glándula mamaria hasta llegar a la musculatura y eso hace que interactuemos con alguna bacteria de la propia glándula en algún momento. Además puede llegar a comprometer parcialmente la lactancia futura.

vía axilar

mamoplastia via axilar

La a axilar permite al cirujano colocar un implante mamario a través de una pequeña incisión en un pliegue de la axila. El implante se coloca detrás de la musculatura del pecho (músculo pectoral mayor) para garantizar naturalidad y protección del implante. Al no tocar la glándula mamaria se mantiene la capacidad de lactancia. Requiere habitualmente la colocación de drenajes.

Estabilidad del implante a los 12 meses de la intervención.

El éxito de una aumento mamario depende del planteamiento y estudio previo de la intervención, una técnica dirigida a limitar el desplazamiento futuro del implante y una cobertura del mismo óptima, mediante las técnicas de “sujetador interno” desarrolladas a lo largo de los años por el dr garcía paricio

Post-Operación

Tras la cirugía, se colocará un sujetador especialmente diseñado a tal efecto. No se colocan habitualmente drenajes aspirativos por lo que la recuperación y el postoperatorio son mucho más ágiles y cómodos para las pacientes.

 

La sutura de la incisión es “interna” por lo que se reabsorbe sin necesidad de retirar puntos.

Se recomienda mantener una buena hidratación de la piel y la herida con los productos que el equipo le indicará. Y los drenajes linfáticos se pueden empezar ya a partir de los 3 días de la intervención.

El primer año es fundamental para proteger la cicatriz del sol.

Además, es importante evitar dormir boca abajo y los sujetadores con aros, en la vía submamaria, hasta que la cicatriz esté perfectamente cerrada.

La paciente recupera paulatinamente la normalidad siempre intentando realizar movimientos que no requieran de esfuerzo ni sean bruscos. Se podrá comenzar a realizar actividad deportiva a partir del mes de la intervención.

El equipo del Dr García Paricio le irá indicando qué días tiene control en consulta o bien a través de video-conferencia con el doctor para facilitar la resolución de dudas sin tener que desplazarse. Cada vez son más numerosos los pacientes internacionales que solicitan nuestros servicios por lo que hemos limitado las visitas presenciales al mínimo, tanto en consultas informativas como en diagnóstico y en seguimiento.

Preguntas Frecuentes

Aumento de pecho con implantes y "sujetador" interno

Por lo general, la mayoría de las mujeres no operadas padecen una ligera asimetría que, a veces, puede ser importante. La mamoplastia es una excelente manera de minimizar esta asimetría pero eliminar las asimetrías completamente no es posible. La utilización de las técnicas híbridas (combinar implantes con grasa de la paciente) nos permite corregir las asimetrías de una manera «plástica» y creativa.

Las prótesis son de gel cohesivo de silicona, poliuretano o mezcla de ambos.

No se han encontrado estudios clínicos que demuestren ninguna relación entre las prótesis de silicona y la aparición del cáncer de mama.

Pueden tener forma redonda o forma anatómica (de lágrima), y pueden ser de superficie lisa o micro/nanotexturizada.

Los implantes macrotexturizados se han eliminado del mercado debido a algunos casos de “BIA-ALCL” (linfoma anaplásico de células grandes asociado a implantes mamarios).

Existen muchos tipos de implantes ya que varían según el volumen, textura, forma y calidad. Durante la visita informativa, el Dr García Paricio o su equipo, le indicarán la prótesis idónea en función de la morfología de cada paciente para conseguir el resultado más estético.

Durante estos últimos años hemos han aparecido en el mercado implantes de última generación que son redondos de morfología y con siliconas “inteligentes” que evitan el efecto “bola”. Estos implantes son especialmente útiles en la búsqueda de un resultado lo más natural y acorde con la belleza “real”.

No se puede afirmar con seguridad, y puede ser muy variable, incluso podrían llegar a durar toda la vida en algún caso.

Las prótesis que se están utilizando actualmente son de muy alta calidad y mucho más resistentes que los modelos de que disponíamos hace años. A pesar de que estas características podrían llevar al optimismo en cuanto a su duración, debemos señalar que siempre puede existir un riesgo de deterioro e, incluso, rotura de los implantes.

Afortunadamente disponemos de medios de imagen (la ecografía y la resonancia magnética mamarias) que logran diagnosticar la rotura del implante en fases muy precoces, lo que permite solucionarla únicamente cambiando el implante. Recomendamos usar periódicamente de estos medios para evaluar la integridad de las prótesis (ecografía al menos cada dos años los diez primeros años de vida del implante, realizar la primera resonancia alrededor del décimo año de vida de la prótesis y a partir de entonces hacer las ecografías anualmente y repetir las resonancias cada 5-10 años).

Únicamente en el caso de un accidente de alta energía. Es una hipótesis muy poco probable.

La respuesta es un NO categórico.

Es una posibilidad. Por eso hay que intentar colocar el tamaño del implante adecuado para el tejido de la paciente. Con la técnica del “sujetador interno” o internal bra desarrollada por el Dr García Paricio se puede minimizar este efecto pero depende de muchos factores que no controlamos.

A los 20 días ya podemos hacer vida normal y empezar a hacer deporte gradualmente. En función de la actividad física que desarrolle la paciente en su vida cotidiana se variará la técnica quirúrgica empleada. Paciente muy deportistas deben estudiarse en detalle por el cirujano para evaluar el riesgo-beneficio de un aumento de mama con implantes.

Normalmente, sí. La entrada en la mama para realizar el aumento de mama es en el 80% de los casos a través del surco submamario, de manera que no se interactúa con la glándula mamaria en ningún momento, y, por lo tanto, no se deteriora su estructura ni su función. La paciente que es sometida a este procedimiento puede lactar en un futuro, salvo casos excepcionales en los que por motivos propios de la mama esto no sea posible o por alteración postquirúrgica de la glándula.

La vía axilar también mantiene la integridad de la mama.

La vía areolar, que tiene unas indicaciones determinadas, si puede provocar una alteración de la glándula/conductos galactóforos, pudiendo comprometer la lactancia futura.

Se podrán utilizar bikinis pequeños, ya que las cicatrices quedarán totalmente ocultas en la mama. A partir de la tercera semana es posible tomar el sol sin sujetador, protegiendo la cicatriz de los rayos siempre. Finalmente, transcurrido un año se podrá tomar el sol directamente si la paciente lo desea. Siempre le recomendaremos utilizar cremas protectoras solares de manera regular.

Sí. Las mamografías son igualmente fiables y no es necesario aumentar su frecuencia. En algún caso es posible que las mamografías necesiten alguna proyección más para cubrir los espacios que podrían tapar las prótesis. Se pude recomendar la ECO mamaria para evitar presiones molestas con el aparato de mamografía. En caso de duda el radiólogo puede solicitar una resonancia magnética que es una prueba que tiene una gran sensibilidad.

No, en absoluto. Está demostrado que no hay ningún tipo de relación entre cáncer de mama y las prótesis de mama.

Las normativas exigen que se entregue un comprobante en el que tienen que estar incluidos los datos del implante colocado -marca, volumen, etc.-, así como los del cirujano.

La mamoplastia, como todo tipo de intervención, se desaconseja cuando la paciente padece alguna enfermedad que pueda interferir con el proceso quirúrgico o si se detecta una posible reacción a la anestesia. Por eso es imprescindible realizar un estudio mamario previo con mamografía así como una exploración médica completa. También es necesario que las mamas hayan completado su desarrollo para poder realizar la intervención. Nuestras pacientes siempre serán valoradas previamente (el resultado de los test preoperatorios y la propia paciente) por el equipo de anestesia.

Como en cualquier intervención quirúrgica, pueden producirse hemorragias, infección, mala cicatrización o complicaciones relativas a la anestesia.

En cuanto a riesgos específicos, el que más preocupa por su índice de incidencia es la contractura capsular. Cuando se coloca un implante, el organismo envuelve la prótesis en una capa de tejido. Esta capa, denominada cápsula, en la mayoría de los casos tiene las paredes delgadas y deja espacio suficiente para que la prótesis pueda distenderse, conservando de este modo el tacto blando adecuado. En un pequeño porcentaje de mujeres, la cápsula se hace gruesa, se retrae y comprime la prótesis, provocando su endurecimiento. La contractura capsular puede producirse en uno o ambos pechos.

Existen cuatro grados distintos de dureza o textura de la mama que varían desde un leve endurecimiento al tacto, no visible, hasta importantes deformidades que requieren reintervención. En el primer grado nos encontramos con una prótesis blanda y sin contractura capsular. En el segundo grado, la cápsula es un poco más dura. Este endurecimiento puede mejorar con sesiones de ultrasonidos combinadas con masajes. En el tercer y cuarto grado nos encontramos con cápsulas muy duras.

En las situaciones más extremas puede ser que la prótesis se desplace hacia arriba y hacia un lado, deformando la mama. En ambos casos la solución pasa por una intervención con la finalidad de eliminar parcial o totalmente la cápsula, de modo que vuelve a haber espacio suficiente para que la prótesis se distienda y quede nuevamente blanda.

La contractura puede ocurrir en cualquier momento. Se ha evidenciado una causalidad clara con la contaminación durante el proceso quirúrgico por bacterias de la piel o de la glándula mamaria. Es lo que se conoce como el “biofilm”. Realizamos lavados con antibióticos directamente en el bolsillo donde se alojará el implante y sobre el implante. De esta manera hemos conseguido reducir enormemente la incidencia de esta complicación. Si transcurridos seis meses de la intervención no se han manifestado signos de endurecimiento, es muy improbable que se produzca.

La incidencia de presentación de esta complicación ronda el 3%-6% según las estadísticas. En el caso de haber padecido contractura capsular, el cirujano deberá explicarle que las probabilidades de repetición son mayores.

Otra complicación específica poco frecuente pero a tener en cuenta es la pérdida o disminución de sensibilidad de alguna región localizada del pecho o pezón, que pueden resultar permanentes, o, por el contrario, una hipersensibilidad en estas mismas zonas.

En referencia a las cicatrices, pueden darse alteraciones que pueden requerir un tratamiento corrector adicional después de la cirugía como retoques o micropigmentación.